La nueva información confirma la Cuarta hipótesis
Anticipo
de la Primera entrega (Publicado en Blog 4/02/15)
…Así,
surgió en mí una desazón indescriptible que me llevó a pensar que
no había sido suicidio, que no había homicidio, que lo de “suicidio inducido”
era una pavada de los medios y decidí olvidarme del tema, y de esas
especulaciones mías, porque si no era nada de eso, qué era. ¿Un accidente?:
¡absurdo e imposible!; los medios ya habían dado a conocer sus reiteradas
visitas a polígonos oficiales. Sin
embargo los otros “no”: no suicidio, no homicidio, lamentablemente para mí,
fueron confirmados por el Informante, quien me contó con detalles lo ocurrido,
algo verdaderamente sombrío, propio de un relato literario negro…
Anticipo
de la Segunda entrega (Publicado en Blog 4/02/15)
…Así, su sobre-humanidad crece, da un nuevo
salto: es hora de ejecutar el segundo paso, es hora del gesto brutal: debe darse un tiro, pero no tiene que suicidarse.
—¿Usted piensa que un
fiscal, que puede tener y hasta portar el arma que quiera, por ejemplo una 9
milímetros, va a pedir prestada una pistola 22 para defenderse?...
…
—Imagine —me dijo— que usted
cree que pueden atentar contra su vida, usted es fiscal, ¿sí?, puede tener (de
hecho tiene) y hasta portar, armas como la que le mencioné. Cree que pueden
matarlo. Estando en semejante situación de tensión y temor a perder la vida,
pero valentía para defenderse. Una valentía acorde a su personalidad. Es fiscal
de una de las causas más complejas y complicadas de la historia de la justicia
argentina: ¿Usted piensa que usted, yo, mucho más el Fiscal, pensaría que quien
o quienes vienen a matarnos, va a venir con un cuchillito de plástico? Si usted
cree que el potencial asesino proviene de lo más alto de algún poder, sea el
que fuera, va a llegar a su departamento con alto poder de fuego, terminología
y situación que conocemos, ¿no?, ¿va a pedir prestada una Bersa Thunder 22? ¿No
le parece absurdo?...
—Ahora imagine una situación
similar para la hipótesis del suicidio, todo sigue igual: usted es fiscal
interviniente en un caso de máxima importancia. Por el motivo que sea decide
matarse, ¿elige un arma calibre 22, teniendo a disposición otras de calibre
grueso? Y aun suponiendo que esa 22 es el arma que tiene más a mano, ¿decidiría
dispararse en la sien y no a través del paladar superior para que el pequeño
proyectil atraviese sin dificultad los obstáculos óseos y llegue al centro del
cerebro haciéndolo estallar?
Anticipo
de la Tercera entrega (Publicado en Blog
…Pero usted no quiere hablar de
esto. Debe estar ansioso por escuchar algo más del Fiscal. Todos saben que
estuvo en Holanda, y también en Madrid. Reconstruimos sus pasos. Su hija nos
ayudó bastante..., indirectamente. Es clave lo que hizo mientras estaba en el
aeropuerto Barajas. La inmensidad de la estructura metálica ya comenzaba a
quedarle chica. Sintió la necesidad de usar una computadora que no fuera la de
él. Todos sabemos que llevaba su notebook, entonces. ¿por qué usar otra? Pudimos dar, fácilmente, más de lo que el
Fiscal podría haber imaginado, con la computadora que utilizó. Revisamos el
disco duro, buscando lo que hizo en ese momento y pedimos información
confidencial a Google. El horario de ingreso al local estaba en las cámaras de
seguridad; todo nos fue muy fácil, más de lo previsto. Usted pensará que buscó
jurisprudencia, leyes europeas, antecedentes de juicios a mandatarios o
comunicarse con alguien sin ser detectado por…, quién sabe por quién. No: sus
consultas estuvieron todas relacionadas con el cráneo y el cerebro. Consultó:
espesor del cráneo, anatomía del cerebro, huesos del cráneo; insistentemente buscó el
espesor de los huesos temporales y parietales…, hizo veintisiete búsquedas.
Mientras viajaba, posiblemente tomó la decisión: sería en el parietal, por el
grosor. Además si inclinaba el arma levemente hacia arriba lo más probable es
que el disparo no rosara ninguna parte del cerebro. Creo que con lo que le he
contado ya tiene para inferir lo fundamental. Además falta que hablemos de la
ex esposa del Fiscal, allí hay mucho por decir…, También sabemos lo que
hablaron ese día. Le anticipo una sola cosa: cuando la llamen a declarar va a
mentir—. Me tengo que ir —dijo, mientras consultaba su celular, y se paró intempestivamente, como alguien que
se siente ofendido y le nace la necesidad imperiosa de alejarse del ofensor; o,
quizá, debido al mensaje que leía en el teléfono…
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